VIRTUOSOS DEL VIOLIN: MICHAEL RABIN

Se cumple este año, el 35 Aniversario de la muerte de un violinista extraordinario: Michael Rabin, cuando contaba tan sólo treinta y cinco años.
Nació el 2 de Mayo de 1936. De ascendencia rumana, su padre era violinista y miembro de la famosa Oquesta Filarmónica de Nueva York y su madre pianista de la prestigiosa academia Juilliard School. Desde muy pequeño manifestó unas extraordinarias aptitudes musicales y aunque empezó aprendiendo a tocar el piano, su afición hacia el violín era tan grande que a los siete años su padre le tuvo que dar las primeras lecciones, advirtiendo al poco tiempo, que sabía más que él.
Aconsejado por el famoso violinista Jascha Heifetz, continuó sus estudios con el profesor Ivan Galiaman (maestro de Itzhak Perlman y Pinchas Zukermann, otros famosísimos violinistas) y más adelante con el profesor Meadowmount en la Juilliart School.

Fue un auténtico niño prodigio, a los diez años, sólo tres después de empezar sus lecciones, ya deslumbró al público americano interpretando el concierto de Wieniawski, bajo de dirección de Arthur Rodzinski.
A los catorce grabó 14 de los Caprichos de Paganini, obra muy difícil que no todos los violinistas incluyen en su repertorio
El 29 de Noviembre de 1951 se presentó en el Carnegie Hall de Nueva York, una de las más prestigiosas salas de concierto del mundo y donde sólo actúan los mejores profesionales, con el concierto en "D major" de Paganini y la Orquesta Filarmónica dirigiendo Dimitri Mitropoulos, cautivando a los oyentes con su extraordinaria e increíble técnica y el depurado estilo, próximo al "bel canto".
Realizó giras por Estados Unidos, Europa e Israel. En diciembre de 1954 tocó el concierto para violín de Tchaikovsky en el Royal Albert Hall de Londres junto a la orquesta Sinfónica BBC y la dirección de Sir Malcom Sargent.
Personas tan relevantes como el director Georges Szell, consideraban a Michael Rabin el mejor violinista en aquella época, después de Jascha Heifetz.
En la década de los años cincuenta grabó en disco la mayoría de los conciertos que interpretaba, así como otras piezas musicales.
El compositor Paul Creston en 1960 le dedicó especialmente escrito para él, su segundo concierto.

Arriba y aquí, fotografías de la sala Carnegie Hall, de Nueva York
Desgraciadamente, su gran virtuosismo le cobró un alto precio.
A partir de los veinticinco años su salud empezó a resentirse. Durante una actuación en el Carnegie Hall perdió el equilibrio y sufrió una caída, ante tres mil espectadores. Estuvo algún tiempo retirado y en tratamiento por problemas neurológicos.
A partir de entonces, su carrera empezó a declinar, sus facultades artísticas seguían igual, pero su personalidad acusaba cambios. Al tratarse de una persona tan conocida y famosa, los comentarios y suposiciones en los medios de comunicación y entre la gente eran frecuentes.
Se habló de neurosis, depresión, problemas personales, abuso de alcohol y drogas (tomaba medicamentos recetados por el doctor para la úlcera de estómago).

Pensemos que llevaba ya quince años actuando, desde que tenía diez, soportando el estrés de las constantes giras y abundantes actuaciones, sin tiempo para madurar de niño a persona adulta. Se ha señalado que los profesores y su familia lo empujaron demasiado pronto a todo aquello.
El día 19 de Enero de 1972, murió según la versión oficial, a cáusa de una caída en su apartamento de Nueva York. Tenía 35 años, la misma edad en que otro genio inmortal, Wolfgang A. Mozart dejaba este mundo.

MICHAEL RABIN interpreta las obras:
Capricho vienés y Tamboril chino, del violinista y compositor Fritz Kreisler


wlly rodriguez dijo
profesor : ivan GALAMIAN
29 Septiembre 2009 | 02:51 PM